Fundamento y medición, Historia de la Evaluación Psicológica

Fundamento y medición, Historia de la Evaluación Psicológica

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Actividades de la unidad I

Historia de la Evaluación Psicológica.

La unidad tiene la competencia concreta de Conocer el recorrido histórico que ha tenido la evaluación psicológica para comprender su relevancia en las prácticas actuales.





Para el logro de la competencia usted debe realizar las siguientes actividades.

Realización de un diario de doble entrada de la Unidad I tomando como referencia el libro de texto: Pruebas Psicológicas, Historia,

Principios y Aplicaciones, del autor Robert J. Gregory. El diario debe tener como contenido:

Esta obra cumple con el ambicioso propósito de proporcionar al lector el conocimiento acerca de las características, objetivos y efectos de amplio rango de la trascendental empresa de la aplicación de pruebas psicológicas. Para lograrlo, aborda las normas, estandarización, validez y construcción de las mismas, y analiza un compendio de pruebas y medidas en áreas.




Tradicionales (como las pruebas intelectuales, de rendimiento, industriales-organizacionales, vocacionales y de personalidad). Robert Gregory presenta los diferentes aspectos de la evaluación psicológica, desde el establecimiento del rapport y el cuidado de las influencias ambientales indeseables sobre los resultados de prueba hasta la relación entre la disfunción cerebral localizada y los síntomas conductuales específicos. En Evaluación psicológica: historia, principios y aplicaciones se analizan las contribuciones genéticas y ambientales a la inteligencia; los orígenes de las diferencias raciales en CI; la parcialidad de la prueba y las preocupaciones sobre la validez; el falseamiento de resultados en pruebas grupales de rendimiento, y las cuestiones éticas relacionadas con las pruebas psicológicas. Por todo ello, constituye un instrumento indispensable para todo aquel que desee profundizar sus conocimientos sobre un tema tan amplio y relevante.




a.Formas rudimentarias de evaluación en China en 2200 a



Aunque los chinos desarrollaron un programa exhaustivo de exámenes para el servicio público, las semejanzas entre sus tradiciones y las prácticas actuales de evaluación son, en su mayor parte, superficiales. Sus prácticas de evaluación no solo eran innecesariamente rigurosas, sino que los chinos tampoco lograron validar sus procedimientos de selección. No obstante, parece que el programa de examinación incluía criterios de evaluación pertinentes.





b. Fisionomía, Frenología y el Psicógrafo

Fisiognómica. Es, siguiendo a Aristóteles, el estudio de aquellos signos corporales permanentes que indican condiciones permanentes del alma, como también el estudio de los signos transitorios del cuerpo que indican condiciones transitorias del alma. El tratado se divide en dos partes, las cuales se cree fueron originalmente dos obras separadas. La primera sección se concentra en el comportamiento humano.

La frenología. Fue creada por el médico austriaco Franz Joseph Gall (1758-1828) y servía -supuestamente- para determinar la personalidad. Según la frenología, las distintas partes del cerebro controlan diversos rasgos del carácter, por lo que es posible determinar los rasgos de la personalidad basándose en la forma y tamaño de la cabeza. Si una parte de tu cabeza es más grande, tienes más acusado el rasgo correspondiente de tu personalidad.




El aparato llamado psicógrafo fue patentado en 1905 por Henry Lavery y tenía por objeto la aplicación práctica de los principios de la frenología.

Psicógrafo

El aparato llamado psicógrafo fue patentado en 1905 por Henry Lavery y tenía por objeto la aplicación práctica de los principios de la frenología.

La primera versión, que se componía de 1.900 piezas, no funcionó, pero Lavery, que se autodefinía como “pensador profundo”, siguió construyendo aparatos más precisos. Hacia 1929 reclutó a Frank P. White como socio capitalista y los dos crearon en 1931 la empresa Psycograph Company. El psicógrafo se convirtió en una novedad ofrecida en grandes almacenes, teatros y lobbies, en la época de la gran depresión.




Psicógrafo El aparato consistía en 1.954 piezas montadas en un bastidor de metal, conectadas, mediante una correa movida por un motor, con el interior de una caja de madera, que contenía las definiciones de 32 rasgos psicológicos. Cada uno de estos rasgos estaba clasificado de 1 (deficiente) a 5 (muy elevado) de modo que había 160 estados posibles, pero un número casi ilimitado de combinaciones.




c. La era de los instrumentos de bronce de la evaluación

La psicología experimental floreció a finales del siglo XIX en Europa continental e Inglaterra. El problema fue que los primeros psicólogos experimentales confundieron los procesos sensoriales simples con la inteligencia; de ahí que utilizaran una colección de instrumentos de bronce para medir um brales sensoriales y tiempos de reacción, con la idea de que tales capacidades constituían la esencia de la inteligencia. Por esa razón, en ocasiones se conoce a este periodo como la era de los instrumentos de bronce de la evaluación psicológica.




A pesar de la salida en falso, los primeros experimentalistas brindaron a la psicología, al menos, una metodología adecuada. Pioneros como Wundt, Galton, Cattell y Clark Wissler demostraron que era posible someter a la mente al escrutinio y la medición científica. Este fue un cambio aciago para las suposiciones axiomáticas de la psicología, un cambio que se mantiene hasta el momento actual.

d. Las escalas de calificación y sus orígenes

 

Si bien la evaluación del desempeño es una de las más antiguas y recurrentes técnicas de administración de recursos humanos, cuyos orígenes se pierden en el tiempo, es también uno de los métodos más controvertidos en la gestión de empresas. “El Evaluador Imperial de Nueve Grados, rara vez evalúa a los hombres de acuerdo a sus méritos, pero casi siempre de acuerdo a sus preferencias y aversiones”, plantea el filósofo chino Sin Yu hace 1.700 años.

El uso sistemático de la evaluación del desempeño comenzó en los gobiernos y en las fuerzas armadas a comienzos de siglo. Aquí tienen sus orígenes las versiones modernas de técnicas como evaluación por los pares, la elección forzada y las escalas puntuadoras. Los primeros sistemas en las empresas se encuentran en Estados Unidos alrededor de la l° Guerra Mundial especialmente dirigidos a operarios- y los sistemas para evaluar ejecutivos se popularizaron después de la 21 Guerra Mundial. En la mayoría de las grandes empresas norteamericanas ya se encontraba instaurado algún tipo de programa de evaluación de desempeño a comienzos de la década de los ’50.





2. Elaboración de un resumen en no más de cinco páginas sobre:

a. Modificación de las ideas sobre el retraso mental en el siglo XIX.

Hasta el Siglo XIX el retraso Mental no tuvo una conceptualización claramente diferenciada de otras patologías y al hablar de Retraso Mental no se encontraban diferencias con el sordo, criminal, epiléptico o loco; en ocasiones eran considerados como una variante de demencia. Sus causas se asociaban a patologías de orden biológico.

En 1818, Esquirol plantea la definición de idiota y establece la diferencia entre esta y la demencia y confusión mental. Plantea además que el Retraso Mental era un déficit intelectual, constatable, de origen orgánico e incurable.




Finales del Siglo XIX y principios del XX aportan elementos importantes para la comprensión de la naturaleza del Retraso Mental; se distingue de la enfermedad mental y se profundiza en los agentes causales y niveles de retraso.

En el Siglo XX predominan dos criterios en la definición del Retraso Mental: la distribución estadística de la inteligencia y en los problemas de la conducta adaptativa.

Pudiera entonces plantearse que la evolución de las concepciones en relación al Retraso Mental está marcada en dos momentos puntuales: uno antes del Siglo XIX en que esta entidad no se diferenciaba de otras alteraciones y era considerada como una variante de la demencia atribuible a bases orgánicas, biológicas o innatas y otro a partir del Siglo XIX cuando se diferencia de otras entidades y que según algunos autores mantienen vigencia las tendencias biologicistas del Retraso Mental como una alteración constituyente del Sistema Nervioso Central (SNC).





b. 6 Influencia de la investigación de Binet

Binet se ocupó de una amplia gama de intereses, que incluían el hipnotismo, la conducta de los microorganismos y la teoría de la asociación. También estudió la memoria de niños y de adultos con facultades especiales. En resumen, Binet contribuyó en gran medida a nuestra comprensión de cómo valorar las facultades cognitivas y al análisis experimental del funcionamiento y crecimiento cognitivos. Su obra y sus ideas sobre estos problemas fueron sorprendentemente “modernos”.

Estudios experimentales del desarrollo cognitivo

Binet fue uno de los primeros que emprendió una serie de estudios experimentales sobre el aprendizaje y la memoria de los niños y niñas.

Binet y Henri estudiaron los cambios con la edad en la memorización de palabras y de frases. Tras ello, descubrieron que había una notable superioridad en el recuerdo de frases, en comparación con grupos de palabras aisladas.




Según Binet y Henri, sus sujetos, al parecer, abstraían los mensajes subyacentes en los pasajes largos, puesto que la idea básica de un pasaje era más resistente al olvido que las propias palabras concretas.

Su ejercicio de memoria va asociado a un ejercicio de traducción. Personalizan el pasaje que introducen en sus mentes, lo hacen suyo, se lo representan desde la perspectiva de su pensamiento y lo convierten en el pasaje de un niño. Este es un fenómeno al que podría dársele el nombre de asimilación verbal.




c. 7 Binet y los procesos mentales superiores

Alfred Binet fue un psicólogo y psicopedagogo francés, partidario de la psicología experimental y del estudio de la normalidad (“hombre normal”) en Francia, oponiéndose a la tendencia psicopatológica imperante en ese país a finales del siglo 19 y comienzos del siglo 20. Fue el principal creador de la escala de inteligencia que lleva su nombre, la que creó por mandato del gobierno francés para seleccionar niños con deficiencias intelectuales y después de una investigación de cerca de 10 años. Además de sus estudios en inteligencia y medición de la inteligencia, realizó estudios en desarrollo infantil, memoria, psicología del testimonio, psicología comparada, psicología social, estilos de pensamiento, entre otros. Después de estudiar leyes, se interesó por la psicología leyendo obras de autores influyentes en ese tiempo. Luego de este primer acercamiento a la psicología, empezó a realizar estudios con hipnotismo, en los que trataba de interpretar fenómenos mentales -tales como el razonamiento- a la luz de las teorías asociacionistas inglesas, en boga por ese tiempo. Luego de retirarse del hospital de la Salpetriére, en donde hizo estos estudios con hipnotismo, ingresa al laboratorio del fisiólogo Balbiani en 1887 en el Collége de France, en el que gracias a un estudio sobre el sistema nervioso de los insectos obtiene un doctorado en ciencias naturales en 1894. En 1890 empieza a estudiar la inteligencia, publicando dos artículos. En 1891, conoce al fisiólogo Beaunis, con el que empieza a trabajar en el mismo año en el recién creado laboratorio de psicología fisiológica de la universidad de Paris (La Soborna). Su trabajo en este laboratorio fue fructífero y copioso, publicando numerosos artículos sobre diversos temas. En 1894 junto con Beaunis, fundan L”Année Psychologique, primera revista francesa exclusiva de psicología. En esta misma revista publica en 1895 un artículo en coautoría con Víctor Henri en el que exponen un programa de investigación para desarrollar una prueba de inteligencia. En 1899, ya siendo director del laboratorio, conoce a Théodore Simón, médico con el que diseña y publica en 1905 la primera versión de la escala de inteligencia por petición de la “Comisión sobre la educación de los niños retardados”, con el objetivo de seleccionar niños que no rendían en las escuelas debido a causas mentales. Posteriormente, en 1908, sin la colaboración de simón, publica una revisión de la prueba, la cual recibe muchas críticas. En 1911, publica la última revisión de la prueba en colaboración con simón, antes de morir en octubre de ese mismo año.




Durante su carrera Binet publicó cerca de 300 escritos entre libros, artículos y reseñas, defendió la idea de que la inteligencia era susceptible de mejora, además de que era de naturaleza variada más que unificada, y que subyacía a la mayoría de las conductas realizadas por el individuo e intervenía en todos los procesos mentales (Varon, 1936). Sus estudios en desarrollo se asemejaron a los realizados por Piaget, quedando la posibilidad de que este último hubiera sido influido por el primero (Siegler, 1992). Fue también uno de los primeros en estudiar la psicología del testimonio, siendo uno de los pioneros en este campo.




Binet distinguía tres elementos en el enfrentamiento inteligente a un problema: dirección, adaptación y control. La dirección consiste en saber qué hacer y cómo lograrlo, la adaptación hace referencia a la selección y monitoreo que se hace de la propia estrategia durante la resolución de una tarea, “teniendo el pensamiento una serie de selecciones sucesivas, ordenadas de acuerdo a un plan interno”, y, por último, el control es el elemento que se “refiere a la habilidad de criticar los propios pensamientos y acciones”[1] (Rosas y cols., 1999). Binet era partidario de la importancia del aprendizaje en el desarrollo de la inteligencia, estando en desacuerdo con la esencia de los postulados hereditarios.




El uso de pruebas de inteligencia confiable y validas como las de Binet en contextos prácticos como el educativo, se extendió al de selección de personal, siendo la Primera Guerra Mundial uno de los momentos históricos en los que se utilizó de manera masiva las pruebas de inteligencia para seleccionar reclutas. En este proceso de adaptar a los ambientes aplicados las pruebas de inteligencia, la escala Binet-simón jugó un papel importante, al aportar la estructura general de prueba y su forma de calificación. En un artículo Terman (1918) explica las razones prácticas por las que se justifica el uso de los test de inteligencia y cómo era el proceso de selección de soldados en base a esta cualidad. Empieza afirmando que es necesario estimar la inteligencia de las personas que van a ser reclutadas pues ésta predice la posibilidad y la rapidez con las que aprenderían nuevas tareas, ya que son personas civiles con ocupaciones diferentes a las del ejército, pudiéndose ubicar a cada persona en una ocupación de acuerdo a sus capacidades, reduciendo por tanto el tiempo de organización y entrenamiento de personal. Para este propósito se contaba con cinco distintos tests de inteligencia general:




– El test Alpha, una prueba de aplicación grupal, diseñada para personas que escribieran y leyeran inglés, medía “la habilidad […] para comprender, recordar y seguir instrucciones, discriminar entre respuestas relevantes e irrelevantes a preguntas de sentido común, combinar ideas relacionadas en una totalidad lógica, descubrir por razonamiento lógico el esquema presente en un grupo de términos abstractos, mantener la mente dirigida hacia un objetivo sin ceder a sugestiones, y finalmente, comprender y retener elementos diversos de información”.

– El test Beta, también de aplicación grupal, se diseñó principalmente para personas que no supieran ni leer ni escribir inglés, tales como los analfabetas y extranjeros. Sus instrucciones no eran escritas sino se suministraban por medio de demostraciones y pantomima. Asimismo, evaluaba la inteligencia a través del uso de materiales concretos. Medía “la capacidad para comprender instrucciones a través de la pantomima, el grado de perspicacia e ingenio, la habilidad para descubrir esquemas en materiales dados, la capacidad para formar asociaciones arbitrarias rápidamente, la habilidad para hallar semejanzas y diferencias entre símbolos impresos, detectar absurdos, y recordar y combinar elementos relacionados en un complejo lógico”.




– Tres tests de aplicación individual, el Yerkes-Bridge Point Scale, el Stanford-Binet Scale y el Performance Scale. Estos tests eran usados cuando los reclutas no pasaban los tests grupales. Uno de estos, el Performance Scale, se aplicaba especialmente a extranjeros.

Esta aplicación masiva impulsó la utilización de las pruebas de inteligencia en ámbitos educativos y ocupacionales. Los tests usados en el reclutamiento y la prueba Binet-Simon, entre otras pruebas mentales, contribuyeron posteriormente al diseño de las escalas de inteligencia de más uso en Occidente: las escalas Wechsler (Boake, 2002). La prueba Binet-Simon, en especial contribuyó a ser el modelo de estructura de las escalas, y no sólo de estas sino por extensión de los tests de inteligencia actuales, aportando el procedimiento básico de combinar diferentes tests mentales para producir un puntaje compuesto. Fue igualmente fuente de contenido de las su pruebas y origen de algunos de los ítems en las escalas Wechsler (Boake, 2002).




El propósito del presente trabajo es hacer un recuento histórico de la vida del creador de la primera escala científica de inteligencia, Alfred Binet, mostrando sus aportes al campo de la medición de la inteligencia y a la psicología en general. Se abordarán aspectos biográficos de Binet, y se expondrán sus aportes teóricos y metodológicos, haciendo una contextualización de la época en la que vivió. Finalmente, se hará una discusión en la que se contrastará el pensamiento de Binet acerca de cómo se debía hacer la evaluación de la inteligencia, y el rumbo que tomo la misma durante al principio del siglo 20. Esta monografía, le permitirá al interesado, hacerse una idea del proyecto que tenía en mente Binet sobre la medición de la inteligencia y su influencia en la investigación posterior que se hizo del mismo tema.

d. Las escalas revisadas y el surgimiento del CI

Las escalas revisadas y el surgimiento del CI

En 1908 Binet y Simon publicaron una revisión de la escala de 1905.

La escala de 1908 incluía 58 problemas o pruebas. Se agregaron varias pruebas nuevas, muchas de las cuales se usan todavía en la actualidad: reconstruir oraciones revueltas, copiar un diamante y realizar una secuencia de tres órdenes.

La principal innovación de la escala de 1908 fue la introducción del concepto de nivel mental.



Binet y Simon también desarrollaron un sistema aproximado de calificación por el cual se determinaba primero la edad basal a partir del nivel de edad en que no se reprobaba más de una prueba. En 1911 apareció una tercera revisión de las escalas de Binet y Simon en que cada nivel de edad incluía exactamente cinco pruebas.

Binet hacia gran hincapié en que el nivel mental exacto del niño no debería tomarse demasiado en serio como una medida absoluta de la inteligencia.

Al cabo de unos meses, lo que Binet llamo nivel mental se había traducido a edad mental, y en todos lados los evaluadores, incluyendo al propio Binet, comparaban la edad mental de un niño con su edad cronológica.

Stern sugirió que un cociente de inteligencia calculado a partir de la división de la edad mental entre la edad cronológica podría ofrecer una mejor medida del funcionamiento.