CIENCIA Y TECNOLOGÍA EN LOS PAÍSES EN DESARROLLO.

Tema V

CIENCIA Y TECNOLOGÍA EN LOS PAÍSES EN DESARROLLO.

5.1 Objetivos Básicos De La Ciencia Y La Tecnología En Los Países En Desarrollo.

Desde 1960 las Naciones Unidas se han encargado de promover la aplicación de la ciencia y la tecnología para el desarrollo de sus Estados miembros. Para mejorar la labor en esta esfera, la ONU estableció la Comisión de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo.




Desde hace dos siglos se viene dando el triunfo general para los descubrimientos científicos y las innovaciones tecnológicas en los países en desarrollos. El proceso se habría iniciado en una Europa científica, surgida frente a los desafíos de la Revolución Industrial que ha precedido a la Europa política y económica. La ciencia propuesta y alcanzada desde estas latitudes, nos ha ayudado a ser más sanos y más ricos de lo que podríamos haber imaginado tan sólo hace unos siglos, pero no hay razón para creer que esté a la vista el fin de este proceso.

Una “masa crítica” de investigadores básicos sería el motor fundamental que nos llevaría a la generación de tecnologías propias que a su vez impulsarían un desarrollo económico autónomo y sostenido.

La importancia del papel que deben desempeñar la ciencia y la tecnología es cada vez mayor. La evolución de las sociedades modernas requiere, de manera fundamental, la incorporación de los resultados obtenidos por la investigación científico-tecnológica. Es posible observar, en este sentido, como dentro del pensamiento económico contemporáneo hay una señalada tendencia que asimila el crecimiento a un proceso de constante transformación de las tecnologías disponibles y usadas en la actividad productiva. Igualmente, la importancia que las teorías tradicionales concedían a la acumulación del capital ha ido cediendo su lugar, poco a poco, al énfasis puesto en el cambio tecnológico. Diversos estudios llevados a efecto en distintos países industrializados permiten concluir que la influencia causal de la acumulación de capital y del aumento de la fuerza de trabajo en el crecimiento económico de esas naciones, no ha sido tan determinante como la influencia de las transformaciones experimentales a nivel de la productividad debido a la continua incorporación de innovaciones tecnológicas.



5.2 Cinco factores de vinculación entre la ciencia, tecnología y el desarrollo.

Ciencia, tecnología y producción: el conocimiento en sus múltiples formas es el componente más importante de lo que los economistas han llamado el factor residual para explicar el crecimiento económico, más allá del papel que desempeñan los factores clásicos de producción como el capital, la tierra y el trabajo.

Apropiación social de la ciencia y la tecnología: Debe fomentarse el estudio de la ciencia en todos los niveles de aprendizaje

Generación de conocimiento y educación: Si se quiere que la educación forme ciudadanos con capacidad de comprender, la única vía posible es la de asegurar una estrecha relación entre la educación como proceso de aprendizaje y la investigación como proceso de generación y adaptación de conocimiento.

Conocimiento, cambio social y desarrollo del ciudadano: La generación de conocimiento no se refiere solamente al mundo natural sino al humano.

Ciencia, desarrollo sostenible y diversidad biológica y cultural: Creación de un nuevo paradigma, el desarrollo sostenible, a través del cual se busca hacer compatibles las necesidades del desarrollo socioeconómico con la conservación del medio ambiente para garantizar a largo plazo la calidad de la vida a futuras generaciones.

5.3 Apropiación social de la ciencia y la tecnología.

El principal objetivo de la línea de apropiación social de la ciencia, la tecnología y la innovación -ASCTI- es contribuir al conocimiento y debate sobre la cultura científica en el país, a través investigaciones, evaluaciones y estudios sobre políticas, actores y actividades dedicadas a fortalecer los procesos de ASCTI, así como el de conocer las percepciones de los diferentes grupos sociales sobre la ciencia, la tecnología y la innovación. Los informes y los indicadores desarrollados por la línea serán de utilidad para los hacedores de política pública y de actividades de ASCTI, los empresarios, los medios de comunicación, y los grupos de investigación interesados en el tema.



Considerando que este campo es relativamente nuevo en el universo de la medición de la CTI, otro de los objetivos de la línea es el desarrollo de metodologías de estudio y medición que faciliten el análisis reflexivo de las imbricadas relaciones ciencia-sociedad, y que permitan hacer comparaciones internacionales de desempeño en los temas relacionados con la ASCTI. Para el logro de estos objetivos colabora con equipos interdisciplinarios de expertos en estudios sociales de la ciencia y la tecnología, la comunicación y la educación tanto colombianos como latinoamericanos.

5.4 Generación de conocimiento y educación.

La educación en la sociedad de la información ha de ser un factor de igualdad social y de desarrollo personal, un derecho básico y no únicamente un producto de mercado. Los grupos de alto riesgo en términos informacionales, los infoparias, han de ser objeto de acciones positivas por parte de los poderes públicos. En los países desarrollados y en las experiencias exitosas de la llamada industrialización tardía en otras latitudes, existe un claro reconocimiento del carácter central que tienen la educación y la producción del conocimiento en el proceso de desarrollo, y en los países de la región esta actitud se ha extendido progresivamente. La difusión de valores, la dimensión ética y los comportamientos propios de la moderna ciudadanía, así como la generación de capacidades y destrezas indispensables para la competitividad internacional (crecientemente basada en el progreso técnico) reciben un aporte decisivo de la educación y de la producción del conocimiento en una sociedad. La reforma del sistema de producción y difusión del conocimiento es, entonces, un instrumento crucial para enfrentar tanto el desafío en el plano interno, que es la ciudadanía, como el desafío en el plano externo, que es la competitividad. Se entiende así que esta dimensión sea central para la propuesta de la CEPAL sobre transformación productiva con equidad.

5.5 Ciencia, tecnología y producción.

Junto al propósito de fortalecer el aparato de investigación científica corre paralelo, ahora, el crear y consolidar una infraestructura para el desarrollo tecnológico. Resaltan, en particular, esfuerzos por crear centros de investigación industrial con objetivos, organización y funciones distintas a los centros académicos y cuyo cometido es asistir a las empresas.




De igual modo se debe mencionar la creación de nuevos mecanismos financieros que van más allá de los subsidios a la investigación. Aquí han surgido mecanismos muy diversos que sin duda están llamados a jugar un papel importante dado el viraje que han dado varios países latinoamericanos en relación a sus políticas económicas. Finalmente, vale la pena destacar el desarrollo de registros, información, mecanismos que intentan conciliar la oferta y la demanda de servicios tecnológicos, líneas de crédito, capital de riesgo, etc.

Como es de esperar, el grado de desarrollo, intensidad de las acciones e inversiones son muy variables en un área geopolítica muy heterogénea en relación al desarrollo de la ciencia, la tecnología, la industria o la agricultura.

5.6 Conocimiento, cambio social y desarrollo del ciudadano.

Hoy por hoy la sociedad, la nuestra, se  caracterizada por el uso generalizado de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) en todas las actividades humanas y por una fuerte tendencia a la mundialización económica y cultural (ver exige de todos los ciudadanos nuevas competencias personales, sociales y profesionales para poder afrontar los continuos cambios que imponen en todos los ámbitos los rápidos avances de la Ciencia y la nueva “economía global”.
El impacto que conlleva el nuevo marco globalizado del mundo actual y sus omnipresentes, imprescindibles y poderosas herramientas TIC, está induciendo una profunda revolución en todos los ámbitos sociales que afecta también, y muy especialmente, al mundo educativo. Estamos ante una nueva cultura que supone nuevas formas de ver y entender el mundo que nos rodea, que ofrece nuevos sistemas de comunicación interpersonal de alcance universal e informa de “todo”, que proporciona medios para viajar con rapidez a cualquier lugar e instrumentos tecnificados para realizar nuestros trabajos, y que presenta nuevos valores y normas de comportamiento. Obviamente todo ello tiene una fuerte repercusión en el ámbito educativo:

Ante la efervescente y cambiante sociedad actual, las necesidades de formación de los ciudadanos se prolongan más allá de los primeros estudios profesionalizadores y se extienden a lo largo de toda su vida. La formación continua resulta cada vez más imprescindible, tanto por las exigencias derivadas de los cambios en los entornos laborales como también para hacer frente a los cambios que se producen en los propios entornos domésticos y de ocio.



Crece la importancia de la educación informal a través de los medios de comunicación social y muy especialmente Internet. Aunque los conocimientos adquiridos ocasionalmente a través de estos medios muchas veces resultan desestructurados y poco precisos, la cantidad de tiempo que las personas les dedican y las infinitas posibilidades de acceso a atractivas informaciones multimedia que proporcionan (periódicos y revistas, películas, programas TV, informativos de actualidad, reportajes, todo tipo de páginas web, juegos…) hacen de ellos una de las principales fuentes de información y formación de los ciudadanos.

Todo se revisa, todo cambia: los objetivos y los programas de las instituciones formativas (que entre otras cosas incluye la alfabetización digital), las infraestructuras físicas y tecnológicas, la organización y gestión de los centros, los materiales formativos y las metodologías que se utilizan… Se va perfilando un nuevo modelo de escuela y de instituciones formativas en general. Aparecen nuevos entornos formativos en el ciberespacio, que liberan a los estudiantes y profesores de las exigencias de coincidencia en el tiempo y en el espacio, y facilitan así el acceso a la formación en cualquier circunstancia a lo largo de toda la vida. Los nuevos sistemas de formación on-line (aprovechando los recursos informáticos y el ciberespacio) mejoran con mucho las prestaciones de la enseñanza a distancia tradicional, que solamente disponía del correo, el teléfono y la radiotelevisión como canales de comunicación y difusión de los recursos didácticos audiovisuales y en papel.

5.7 Ciencia, desarrollo sostenible y diversidad biológica y cultural.

El sistema económico basado en la máxima producción, el consumo, la explotación ilimitada de recursos y el beneficio como único criterio de la buena marcha económica es insostenible. Un planeta limitado no puede suministrar indefinidamente los recursos que esta explotación exigiría. Por esto se ha impuesto la idea de que hay que ir a un desarrollo real, que permita la mejora de las condiciones de vida, pero compatible con una explotación racional del planeta que cuide el ambiente. Es el llamado desarrollo sostenible.

Deberían aplicarse los conocimientos científicos para articular y apoyar las metas del desarrollo sostenible mediante la evaluación científica de la situación actual y de las perspectivas futuras del sistema Tierra. Dichas evaluaciones, basadas en innovaciones actuales y futuras de las ciencias, deberían utilizarse en el proceso de adopción de decisiones, así como en los procesos de interacción entre las ciencias y la formulación de políticas. Es necesaria una mayor aportación de las ciencias para aumentar los conocimientos y facilitar la integración de la ciencia y la sociedad. También será preciso aumentar la capacidad científica para lograr esos objetivos, especialmente en los países en desarrollo.



Según este planteamiento el desarrollo sostenible tiene que conseguir a la vez:

Satisfacer a las necesidades del presente, fomentando una actividad económica que suministre los bienes necesarios a toda la población mundial. La Comisión resaltó “las necesidades básicas de los pobres del mundo, a los que se debe dar una atención prioritaria”.

Satisfacer a las necesidades del futuro, reduciendo al mínimo los efectos negativos de la actividad económica, tanto en el consumo de recursos como en la generación de residuos, de tal forma que sean soportables por las próximas generaciones. Cuando nuestra actuación supone costos futuros inevitables (por ejemplo la explotación de minerales no renovables), se deben buscar formas de compensar totalmente el efecto negativo que se está produciendo (por ejemplo desarrollando nuevas tecnologías que sustituyan el recurso gastado)

El impacto de la reducción de la diversidad bio-cultural, en la capacidad de recuperación de los sistemas planetarios es muy profundo. En el contexto del cambio global actual, la pérdida de diversidad biológica, con la pérdida simultánea de los idiomas, de los sistemas de conocimiento y de las formas específicas de vida, ha dado lugar a nuevos retos para acoplados a los sistemas socio-ecológicos.

Para enfrentar estos desafíos, es fundamental que los vínculos entre la diversidad biológica y cultural – inter alía, los idiomas como depositarios de los conocimientos y las prácticas, tangibles e intangibles del patrimonio relacionado con la naturaleza, los medios de subsistencia, las relaciones económicas y sociales y los sistemas de creencias – se tomen en cuenta en el desarrollo de las políticas en todos los niveles.

5.8 Políticas de ciencia y tecnología.

Pese a que la política de inversión en ciencia, tecnología e innovación en la República Dominicana tiene objetivos y medios definidos establecidos en el Plan Estratégico Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, lo que nos indica que las decisiones para la implantación de esta política se enmarcan dentro de un proceso racional, que busca la mejor alternativa desde una perspectiva ideal.

En realidad, entendemos que el escenario en el cual se implementan estas políticas públicas de inversión en ciencia, tecnología e innovación se establece a través de un proceso incremental y no racional, como debería ser, ya que se sustenta en base a los recursos disponibles (como es el caso de las convocatorias del FONDOCYT), haciendo frente a distintos intereses y tratando de buscar compromisos con los distintos actores y grupos de intereses relevantes (gobierno, sociedad, universidad y empresas).



Desde una perspectiva restringida, la política de inversión en ciencia, tecnología e innovación en la República Dominicana se evalúa a través de los resultados e impactos establecidos a partir de los siguientes indicadores, orientados a establecer una economía basada en el conocimiento en los próximos 10 años, a partir de 2008. Estos indicadores son los siguientes:

Desde una perspectiva amplia, en la actualidad se está realizando la primera encuesta nacional e innovación, de cuyos resultados podemos adelantar reflejarán que en los últimos dos años ha habido un ligero incremento en el indicador No. 1, aunque no en la dimensión y alcance de lo establecido en el plan.