TAMBIEN HAY QUE ENTRENAR A LOS AYUDANTES

TAMBIEN HAY QUE ENTRENAR A LOS AYUDANTES

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El caso es que el día anterior al accidente, se había instalado un transportador monocarril que iba de la planta al nuevo edificio para el almacén que se estaba construyendo a unos 25 metros. Para que no se interrumpiera el recorrido del monocarril era necesario trasladar unos metros hacia la izquierda, un conducto portacables de 10 centímetros de diámetro.




Al día siguiente, temprano en la mañana, dos electricistas y un ayudante fueron asignados para realizar dicha tarea. La tarea se comenzó adecuadamente inmovilizando con candado el interruptor principal, de manera que quedara cortada la electricidad y todos los cables del conducto quedaran desenergizados. Se llevaron al lugar de trabajo tres escaleras extensibles. Los electricistas realizarían la tarea especifica de electricidad mientras que el ayudante se encargaría de obtener y alcanzarles los materiales, ayudaría a levantar y trasladar las escaleras y en general cooperaría en lo que fuera necesario.

Las tres escaleras extensibles se colocaron contra el armazón del edificio en construcción a una distancia de unos 3 metros entre ellas y a una altura aproximadamente de 15 metros. Antes de continuar debo recordar a los lectores que las escaleras extensibles no tiene apoyo propio y están formadas por dos tramos, uno de los cuales corre por dentro de los laterales del otro. Están diseñadas de forma tal que el tramo superior se pueda levantar o bajar. Los dos electricistas se subieron en la escalera de los extremos dejando la del centro para el ayudante, después de subir a una altura de aproximadamente 10 metros uno de los electricistas se trasladó al armazón del edificio mientras que el otro quedó en la escalera. El ayudante subió por la escalera del centro hasta una altura de unos 10 metros.




Al tratar de alcanzar una herramienta el electricista que estaba en la escalera se dio cuenta que estaba muy lejos para llegar con el brazo y disidió trasladar un poco la escalera hacia la derecha, para hacerlo se pasó hasta el armazón del edificio contra el cual se apoyaba la escalera y desde allí intento moverla tirando de la parte superior. Aparentemente al tirar de la parte superior de la escalera, ésta se desenganchó de la parte inferior, lo que le hizo perder el equilibrio al ayudante y caer al vacío, cuando los electricistas se dieron cuenta por el ruido que se produjo lo que lograron ver fue el cuerpo del ayudante que irremediablemente se estrellaba contra el pavimento. Ninguna de las dos partes de la escaleras que cayeron simultáneamente junto con el ayudante lo golpearon, sin embargo sufrió una grave fractura en el cráneo que le provoco la muerte 24 horas más tarde.

La causa de este accidente fue evidentemente una negligencia que es en la mayoría de los casos la causa principal de los accidentes, tanto en el trabajo como fuera de éste. El trabajo de levantar y extender una escalera extensible es tarea de dos personas y nunca debe intentarse desde ninguna altura; para trasladar la escalera es necesario bajarse de ella y moverla desde el suelo entre dos personas. Además en este caso especifico se debieron haber usado tres ayudantes más con el propósito de vigilar y proteger el trabajo colocándose cada uno al pie de cada escalera.




Este accidente pone de relieve también la importancia de planificar detalladamente los trabajos antes de realizarlos y de utilizar, no solo el equipo o herramienta adecuada, sino además el personal debidamente entrenado. Es un grave error pensar que no hay necesidad de que los ayudantes estén complemente entrenados.

Mensaje final para todos, es que siempre planifiquen muy bien el trabajo, observen las normas de prevención de accidentes y escojan al personal debidamente entrenado para realizar la tarea y así se evitará que trabajos sencillos y rutinarios se conviertan en pérdidas humanas irreparables.