7 señales de que no eres un gran oyente (y cómo ser mejor)

Todos comenzamos a desarrollar nuestras habilidades de escucha en el jardín de infancia, pero ¿cuántos de nosotros hemos trabajado realmente para fomentar esas habilidades a lo largo de nuestras vidas? La respuesta: no muchas.

Ser un buen oyente es una cualidad rara entre los adultos; sin embargo, es una habilidad que puede ayudar a profundizar las conexiones, las relaciones, las amistades e incluso ayudar a avanzar en tu carrera. Pregúntate a ti mismo: ¿eres un buen oyente? Antes de responder de inmediato, sí, es importante tener en cuenta que sus habilidades auditivas probablemente no sean tan buenas como cree. Aquí están los signos reveladores de un oyente no tan bueno.

1. USTED INTERRUMPE.







¿Eres culpable de dejar de lado constantemente tus pensamientos sin tener en cuenta a nadie más? Un gran no-no de ser un buen oyente es interrumpir.

Esto puede ser un impulso difícil de controlar, pero trate de ser consciente de ello. El objetivo principal de la escucha es permitir que alguien más exprese su punto de vista. No interponga ni deje escapar pensamientos cuando la otra persona está hablando. Tu perspectiva puede esperar. Haz que la otra persona se sienta escuchada .







2. MINIMIZAS LOS SENTIMIENTOS DE LOS DEMÁS.

No hagas que tu amigo se sienta mal por tener los sentimientos que tienen. No disminuyan sus preocupaciones. ¿Usted dice cosas como: “Es no podía ‘ t han sido tan malo” o ‘ I ‘ m seguro que ‘ estés exagerando.’? Eso puede ser extremadamente insensible.

Escuchar a una persona y reconocer la realidad que ve. Puede ser diferente al tuyo, pero eso no lo hace mal. Aprecie su perspectiva, y no minimice sus sentimientos.







3. USTED DA CONSEJOS NO SOLICITADOS.

No estás automáticamente en el asiento del terapeuta cada vez que escuchas. No tiene que avisar, de hecho, no debería. Escuchar no es sermonear. Solo dar consejos cuando alguien lo pida directamente. Incluso entonces, pise con cautela.

4. TE INQUIETAS.

Tu lenguaje corporal habla volúmenes. Si está poniendo los ojos en blanco, cruzando los brazos, viéndose incómodo, impaciente o aburrido, no está creando un entorno seguro para que su amigo se comunique.

La mejor manera de evitar esto es participar en la conversación. No dejes que tu mente divague. No levantes tu teléfono. No te pongas glaseado. Mantente en el presente, mental y físicamente, e incluso te verás como un mejor oyente.







5. NO DICES NADA.

Hay tal cosa como escuchar demasiado. Tienes que interactuar. Si está en silencio y no responde mientras su amigo hace un monólogo, puede parecer que no ha escuchado nada. Tienes que involucrarte y solo dejar que la persona sepa que lo escuchas. Escuchar no es una actividad pasiva, hay que participar activamente .

6. SU TELÉFONO ESTÁ SOBRE LA MESA.

No hay nada más descorazonador que ver a un amigo verificando su teléfono mientras se está desahogando, ¿verdad? Recuerde que la próxima vez que su teléfono suene durante una conversación. El contacto visual es muy importante. No mires una pantalla durante una conversación, ni siquiera por un momento.

De hecho, mantenga su teléfono fuera de la mesa por completo. Es grosero y es una excelente manera de demostrar que realmente no estás escuchando o priorizando la conversación.







7. ESCUCHAS, PERO EN REALIDAD NO ESCUCHAS.

Realmente necesitas procesar lo que otras personas están diciendo. No es suficiente simplemente sentarse y asentir con la cabeza. Trate de escuchar realmente lo que la otra persona está diciendo. Use su gran cerebro para procesar oraciones, sentimientos, emociones y lenguaje corporal para brindar un apoyo de calidad a la mesa. Se necesita práctica, pero si te concentras, te sorprenderá cuánto más puedes captar.

Todos hemos sido culpables de ser un mal oyente en un momento u otro. Nadie es perfecto. Pero eso no nos da la excusa para dejar de mejorar nuestras habilidades de escucha. Para convertirse en un mejor oyente, todo lo que tiene que hacer es escuchar activamente . Estar comprometido. Estar. Abra un espacio para que su amigo se comunique libremente, se sienta cómodo y se sienta libre de juicios. De verdad, presta un oído y tus relaciones serán mucho más ricas.