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6 maneras de abrazar una mentalidad de abundancia

Pensar abundantemente es un primer paso para agregar valor a los demás. Y cuando agregas valor a los demás, tu significado crece. Es un ciclo ascendente.

Entonces, ¿cómo aprendemos a deshacernos de la escasez y abrazar la abundancia?.








  1. Luchar por el éxito personal.

Descubre tus regalos. ¿Qué tienes para ofrecer al mundo? ¿Qué es únicamente tuyo para dar? Amasa tu riqueza (y recuerda, no solo estoy hablando de dinero) para que puedas repartirla a los demás.


  1. Comparte tus logros.

Si logra una victoria en el trabajo, ¿reclamará la gloria o reconocerá a otros que han contribuido a la meta? Si descubre un procedimiento más eficiente, una mejor forma de hacer negocios o una nueva estrategia, ¿lo mantendrá en secreto o se lo contará a otros miembros de su equipo?.








  1. Ofrezca ánimo.

Una palabra amable es un regalo. A veces sentimos que no tenemos nada que dar, pero siempre podemos evocar una declaración de apoyo. ¿Quién sabe? Sus palabras pueden inspirar a alguien a dar el siguiente paso en su viaje.


  1. Mantente conectado.

No hay nada de malo en ir a la oficina de la esquina. De hecho, aliento sus aspiraciones. Pero mientras se sienta en la parte superior, no pierda de vista las presiones y los desafíos que enfrentan las personas en diferentes niveles de la escala económica. ¿Qué les puedes dar a ellos?.








  1. Piensa como un sirviente.

Estamos conectados desde el momento en que somos niños para proteger nuestros propios intereses, para ser el mejor atleta, el mejor académico, el presidente de la clase, lo que sea. Rara vez pensamos en ser el jugador de equipo o el maestro, alguien como Bollerman, que sacrifica sus deseos, necesidades, fama o fortuna para que otra persona pueda sobresalir.








  1. Considerar el océano.

Cuando te paras en la playa y observas cómo las olas golpean la orilla, ¿crees que el agua tiene un extremo? Así es como funciona la mentalidad de la abundancia.

Cuando te paras en la playa y observas cómo las olas golpean la orilla, ¿crees que el agua tiene un extremo? Hay, por supuesto, pero no podemos comprenderlo, así que pensamos que el agua de mar es infinitamente abundante. Nunca le negarías un cubo a un niño que construye un castillo de arena porque puedes rellenar ese cubo una y otra vez. Así es como funciona la mentalidad de la abundancia. Das elogios, reconocimiento, ideas, conocimiento y dinero porque sabes que hay mucho por recorrer. Lo que regalas volverá a ti mil veces más. Lo garantizo.